La banca británica se propone sortear la crisis
Como muchos actores del panorama económico internacional, que están haciendo todo tipo de malabares y estrategias para sortear la crisis económica, Reino Unido ha tomado sus propias medidas y precauciones. Las tres instituciones bancarias más importantes de Inglaterra, actuando casi de forma simultánea, han reestructurado su posición en el mercado internacional para lograr la mejor solución de cara a los efectos negativos que puede generar la crisis.
El Royal Bank of Scotland, conocido como RBS, planea desprenderse de su negocio de tipo asegurador y, paralelamente, reducirá su aparición en el mapa del sector de tipo cambiario de todo el país. Lo hará efectivizando la venta de una gran cantidad de activos que, en total, representan el 14% de su negocio de tipo minorista. Esto se llevará a cabo por un acuerdo que han fijado la comisión Europea, el Tesoro británico y la propia institución.
Barclays, por su parte, ha realizado el anuncio de que llevará adelante una reestructura de sus negocios en la banca de tipo minorista así como en sus inversiones. Para llevar adelante ese movimiento, piensan crear dos flamantes divisiones que operarán con el estricto control de los caudales, tratando de perder la menor cantidad de activos posibles.
Finalmente, el imponente Lloyd´s Banking Group – que está integrado por el Estado en un porcentaje del 43.5%, planea realizar una ampliación del capital de 23.263 millones de euros, al tiempo que ha declarado que no piensa participar en el llamado plan de garantía de activos tóxicos que lleva adelante el propio Tesoro británico, hecho que elevaría la participación del estado en un 63%. |